La experiencia en otros países demuestra que la reducción de la jornada laboral, cuando se implementa de forma gradual y bien planeada, no afecta negativamente la productividad ni el empleo. Por el contrario, fortalece la competitividad de las empresas, las alinea con estándares laborales internacionales y responde a las nuevas expectativas del talento.
Además, este tipo de iniciativas refuerzan la reputación de las organizaciones como empleadores responsables, modernos y comprometidos con el desarrollo sostenible de su gente.
En la práctica, este ajuste obliga a las organizaciones a revisar y optimizar su operación diaria. Entre los principales impactos positivos se encuentran:
Las empresas que se anticipan al cambio suelen lograr equipos más enfocados, procesos más claros y una ejecución operativa más eficiente. El tiempo se vuelve un recurso estratégico, no un obstáculo.
Desde la perspectiva del talento, una jornada laboral más equilibrada genera beneficios tangibles que impactan directamente en los resultados del negocio:
Colaboradores con un mejor balance entre vida personal y trabajo tienden a rendir mejor, cometer menos errores y aportar soluciones de mayor valor. Esto se traduce en menor rotación, mayor continuidad operativa y mejores ambientes laborales.
El verdadero reto no está en el cambio legal, sino en la adaptación operativa. Anticiparse permite a las empresas:
Reducir la jornada laboral no significa simplemente “trabajar menos”, sino trabajar mejor. Lejos de representar un riesgo para las organizaciones, la jornada laboral reducida abre la puerta a modelos de trabajo más inteligentes, ordenados y productivos. La clave está en cómo se prepara cada empresa para esta transición.
Pero ¿de qué se trata?, es la reducción del máximo de horas de trabajo a la semana. En términos simples, se refiere a la transición de una semana de 48 a 40 horas, con una implementación gradual para que organizaciones y equipos se adapten sin perder continuidad operativa.
Dicha reducción iniciaría en 2027, lo cual queda de la siguiente manera:
| Año | Horas a la semana |
| 2026 | 48 horas (esquema actual) |
| 2027 | 46 horas |
| 2028 | 44 horas |
| 2029 | 42 horas |
| 2030 | 40 horas |
Contar con un aliado especializado en gestión laboral, nómina y administración de personal facilita este proceso, asegurando continuidad operativa, cumplimiento normativo y estabilidad para el negocio, mientras se construye una estructura de trabajo más eficiente, productiva y humana.
La jornada laboral reducida no es solo un cambio en el calendario, es una oportunidad para evolucionar la forma de trabajar en México.
En Human Quality ayudamos a las organizaciones a transformar este cambio en una ventaja competitiva. Conversemos sobre cómo preparar a tu empresa para este nuevo modelo de trabajo y avanzar con seguridad hacia el futuro laboral. ¡Contáctanos!